|
Se cuenta en una fábula que un zorro, atrapado en un cepo, se cortó su propia pata a mordiscos para escapar del cepo y poder sobrevivir. Desde que conocí esa fábula veo en cada persona, y en mí mismo, al zorro de tres patas y me pregunto cuándo, cómo y por qué cada ser humano se ha tenido que amputar una parte de su alma para poder seguir sobreviviendo.
EL AUTOR |