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El autor de las novelas TE ESPERO EN ORIHUELA, VIDA MÍA y DE ORIHUELA A BUENOS AIRES, CON ÁNGELES Y DEMONIOS, nace en Orihuela (Alicante) España, a los siete años de edad que fue cuando tuvo sus primeras alpargatas. Y empieza a vivir a los 17 años de edad que es cuando estrena sus primeros zapatos. Porque un niño que camina descalzo por la calle no se puede decir que ha nacido. Y si nunca estrenó zapatos es que está casi muerto. Es huérfano de madre desde que cumple los diez años y huérfano de padre desde siempre porque el padre nunca logró un trabajo estable durante el franquismo debido a que había sido republicano y socialista. Y un desocupado, con seis hijos pequeños, está más muerto que vivo. Sin embargo no puede decirse que el autor tuvo una niñez y adolescencia tristes ya que a pesar del hambre y de todas las carencias materiales, las calles, en las que se crió y fue creciendo, eran pícaras y divertidas. Y la hermosa ciudad de Orihuela siempre ha sido cálida y acogedora incluso para los pobres. Dicho sea de paso, el pobre no lo es tanto si tiene buenos amigos como tenía este niño descalzo y callejero. Después de muchas vicisitudes que serían demasiado largas de contar, este niño llega milagrosamente a cumplir 17 años y se encuentra con un jesuita para el que trabaja duramente ayudándolo a administrar unas escuelas profesionales para niños pobres. Y durante 9 larguísimos años de penurias, hasta cumplir los 26, permanece en ese trabajo por el cual recibió miles y miles de Padrenuestros y Avemarías pero ninguna peseta. El jesuita pagaba el trabajo con oraciones. A la edad de 29 años emigrará a la Argentina en la que hizo una buena carrera llegando -previo estudios en Suiza- a Director Financiero de una de las empresas multinacionales más importante del mundo. Entonces tuvo muchos pares de zapatos y algunos de alpargatas pero ahora le gustaba andar descalzo. Contrajo matrimonio en Buenos Aires a los 33 años de edad y a esa avanzada edad conoció, por fin, la dicha de tener un hogar propio que jamás había logrado tener antes. El autor, a pesar de haber leído mucho y haber escrito bastante, no cree ser un literato en al amplio sentido de la palabra. Pero siempre ha sido un buen contador de historias pues ya desde muy niño hacía dormir a sus hermanos contándoles cuentos que él inventaba para distraerlos y que no recordaran que no habían cenado y estaban hambrientos. Hay varios libros profesionales sobre finanzas y dos o tres docenas de cuentos que al autor le han publicado por ahí en revistas literarias provincianas de poca monta y algunos pequeños premios o menciones procedentes de esas modestas publicaciones. Pero el primer intento de una narración larga es esta novela titulada TE ESPERO EN ORIHUELA, VIDA MÍA, que ha sido bien recibida entre los lectores y que ha tenido buena repercusión y favorable crítica literaria. Después, seguramente, vendrán otras narraciones pues el autor parece haberle tomado el gusto a esto de escribir. Alguna vez le han preguntado a H. Lillo Roche qué siente cuando regresa a Orihuela después de una larga ausencia y él ha contestado que ama tanto a esta ciudad que cuando está paseando por sus calles siente la misma sensación que si Dios, en persona, lo estuviera besando en la frente. Hilarión Lillo Roche les desea a quienes lean sus novelas, que las disfruten tanto como él las disfrutó al escribirlas. Escriba al autor a hlillo18@hotmail.com Sus inquietudes serán respondidas |